Notebook para diseño: cuánta RAM es suficiente de verdad

Para diseño gráfico 2D, 16 GB alcanzan para la enorme mayoría del trabajo. Lo que frena antes que la RAM suele ser el disco, y lo que más se nota todos los días es la pantalla. La pregunta que sí conviene hacerse antes de comprar es otra: si la memoria viene soldada.
Cuándo 16 alcanza, y cuándo no
Diseño editorial, identidad, piezas para redes, maquetación web: un archivo de trabajo normal, el navegador con varias pestañas y el correo abierto entran cómodos en 16 GB. La sensación de «me falta memoria» en ese escenario casi siempre es otra cosa.
Los 32 GB se justifican cuando el archivo deja de ser una pieza y pasa a ser un proyecto: edición de video, composiciones con muchísimas capas y objetos inteligentes, 3D, o trabajar con varias aplicaciones pesadas abiertas a la vez porque el flujo va y viene entre ellas. También si vas a correr máquinas virtuales.
Hay una diferencia que conviene tener clara: quedarse corto de memoria no rompe nada, pone lento. El sistema empieza a usar el disco como memoria y todo se arrastra. Por eso el salto a 32 se decide por cómo trabajás, no por miedo.







