Qué UPS comprar según lo que tenés enchufado

El número grande de la caja está en VA y lo que consumen tus equipos está en W. No son lo mismo, y confundirlos es la razón número uno por la que una UPS «de 1200» se apaga a los dos minutos.
VA y W no son lo mismo
Los VA son potencia aparente y los W son potencia real. En las UPS de línea interactiva la relación suele estar entre 0,5 y 0,6: una UPS de 1200 VA entrega alrededor de 650 W, no 1200. Si sumás el consumo de tus equipos en W y lo comparás contra los VA de la caja, te vas a quedar corto siempre.
La cuenta segura es al revés: sumá los W de lo que vas a enchufar, dividí por 0,6, y ese número son los VA que necesitás como mínimo.
Cuánto consume cada cosa
Una PC de oficina con monitor está entre 90 y 150 W. Una PC con placa de video dedicada, entre 300 y 500 W en carga. Un monitor solo, entre 20 y 40 W. Un router y un switch chico, entre 15 y 30 W entre los dos. Un NAS de cuatro discos, alrededor de 60 W.
La impresora láser no va a la UPS. En el momento de calentar el fusor pide picos de 800 a 1200 W y hace saltar la protección: se enchufa a la pared, aunque sea la única toma que quede.
Cuánta autonomía necesitás de verdad
Casi nadie necesita trabajar durante el corte: necesita cerrar y apagar bien. Con cinco a diez minutos alcanza para guardar, cerrar sesión y apagar los equipos sin perder nada, y ese es el tamaño que conviene comprar.
Si el corte tiene que ser transparente —un servidor, una cámara, un router que no puede caerse— la cuenta es otra y conviene hablarlo: ahí entran baterías externas y el precio cambia de orden.







