NAS o servidor: cuál necesita una empresa de 20 personas

La pregunta no es cuánto necesitás guardar: es si algo tiene que ejecutarse. Guardar y compartir archivos entre veinte personas lo resuelve un NAS. El servidor aparece cuando hay un sistema que necesita correr en algún lado, y eso es una necesidad distinta.
Guardar no es lo mismo que ejecutar
Un NAS es un equipo hecho para guardar archivos y entregarlos por la red. Hace eso muy bien, consume poco, se administra desde el navegador y no necesita a nadie que lo cuide todos los días.
Un servidor es una computadora para ejecutar programas: un sistema de gestión, una base de datos, varias máquinas virtuales. Puede además guardar archivos, pero eso es lo de menos: lo que se paga es la capacidad de correr cosas y de que no se caigan.
Veinte personas compartiendo documentos, planillas y material de trabajo es, casi siempre, el primer caso. Y conviene resolverlo como lo que es, en vez de comprar un servidor para usarlo de carpeta compartida cara.
Las tres veces que el NAS no alcanza
Cuando hay un sistema que pide su propio servidor. Muchos sistemas de gestión y facturación necesitan una base de datos corriendo con recursos dedicados, y el proveedor del sistema suele dar un requerimiento mínimo: ese papel manda.







