¿Qué diferencia hay entre una tarjeta EM y una Mifare?
Son las dos tecnologías de proximidad más comunes y no son compatibles entre sí. La EM, de 125 kHz, guarda sólo un número fijo: es la más barata y también la más fácil de copiar. La Mifare, de 13,56 MHz, tiene un chip con memoria y claves, y es bastante más difícil de clonar. Lector y tarjeta tienen que ser de la misma tecnología, salvo los lectores duales que leen las dos. Hay otras, como iCLASS Seos de HID o las NFC de UniFi, que funcionan con los lectores de su propio sistema.
¿Qué es Wiegand y qué es OSDP?
Wiegand es el estándar de cableado entre un lector y la controladora: el lector lee la credencial y le pasa el número, y la controladora decide si abre. Gracias a eso se pueden combinar lector y controladora de marcas distintas, siempre que coincida el formato (26 o 34 bits, por ejemplo). Su límite es que la señal no va cifrada. OSDP, que viaja por RS-485, es el reemplazo moderno: cifrado y supervisado, avisa si alguien desconecta el lector. Muchos lectores hablan los dos; lo dice el título o la ficha.
¿Terminal autónomo o controladora con lectores?
El terminal autónomo lee, decide y abre la cerradura desde el mismo equipo: para una puerta es lo más simple. Con una controladora, la decisión y el relé quedan del lado de adentro y afuera sólo va el lector, así que si alguien arranca el lector no puede abrir. Además, una controladora maneja 1, 2 o 4 puertas desde un mismo software. Si ponés un terminal autónomo en una puerta expuesta, para los modelos que lo admiten existe el módulo de seguridad: un relé que se instala del lado de adentro.
¿Huella, tarjeta o reconocimiento facial?
La tarjeta es la más rápida y barata, pero se presta y se pierde. La huella no se presta, aunque falla más con dedos gastados, sucios o mojados, como pasa en obra, taller o cocina. El rostro es sin contacto y el más ágil cuando entra mucha gente a la misma hora. Muchos equipos combinan dos métodos, por ejemplo rostro y tarjeta, y la ficha dice cuántos usuarios, huellas o rostros guarda.
¿Cómo funciona una cerradura electromagnética?
Mantiene la puerta cerrada mientras recibe corriente y la libera cuando se le corta: es lo que se llama falla segura, y por eso se usa en puertas que tienen que poder abrirse en una emergencia. Si la puerta tiene que seguir cerrada durante un corte de luz, alimentala con una fuente con batería de respaldo. Su fuerza se mide en kilos de retención, y según cómo abre la puerta se monta con soportes en L, en Z o en U, este último para puertas de vidrio.
¿Cómo se sacan las horas trabajadas?
Cada fichada queda guardada en el equipo con fecha y hora, y se descarga a la computadora por USB, por red o desde la nube, según el modelo (está en el título y en la ficha). El software del fabricante arma el reporte de horas trabajadas, llegadas tarde y ausencias, y en general lo exporta a planilla para liquidar sueldos. Si además tiene salida para cerradura, el mismo equipo controla la puerta.
¿Qué quiere decir que viene sin fuente?
Que la fuente de alimentación no está incluida, como dice el título: hay que sumar una con la tensión y la corriente que indica la ficha (en la mayoría de estos equipos, 12 V de continua), o alimentarlo por PoE si el modelo lo admite. Si además va a manejar una cerradura, la fuente tiene que alcanzar para los dos, y conviene que tenga batería de respaldo para que todo siga andando en un corte de luz.
¿Se puede instalar a la intemperie?
Mirá el grado de protección en el título o la ficha: IP65 o más aguanta lluvia y polvo, y la sigla IK (IK08, IK10) indica resistencia a golpes, lo que se llama antivandálico. Si no figura IP65 o superior, va bajo techo aunque esté del lado de afuera de la puerta. Aun siendo apto exterior, un alero lo protege del sol directo, que es lo que más castiga a las pantallas y a los lectores faciales.
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