Llega a un celular
La ve quien tiene el teléfono a mano, o nadie.
Consultas repartidas en varios celulares, presupuestos que nadie siguió y clientes que se fueron sin respuesta. Armamos una bandeja común, con asignación, avisos y métricas de respuesta.
Consultas repartidas en varios celulares, presupuestos que nadie siguió y clientes que se fueron sin respuesta.
Una bandeja común con asignación, avisos automáticos y métricas de respuesta. Con asistente de IA si querés responder al instante.
Cada consulta tiene dueño, respuesta y seguimiento.
Recorré cada paso: lo que hoy te frena y cómo puede cambiar con el sistema.
La ve quien tiene el teléfono a mano, o nadie.
WhatsApp, mail y formulario de la web, juntos.
Dos personas contestan o ninguna.
Cada consulta se asigna y se ve quién la tiene.
Nadie vuelve a preguntar si lo vieron.
Un aviso recuerda quién tiene que volver a escribir.
Fuera de horario, el cliente espera hasta el día siguiente.
Si querés, contesta al instante lo simple y deriva el resto a una persona.
Lo hacemos con lo que ya tenemosConsultas que se pierden sin que nadie lo note
Se ve cada consulta sin contestar al cierre del día
Ejemplo ilustrativo. En el diagnóstico lo medimos con tus números.
Lo que figura acá ya está funcionando hoy en clientes.
Tiempo de primera respuesta y consultas sin contestar al cierre del día.
Medimos antes de tocar nada y después de cada etapa, con tus propios números, para que se vea si el cambio valió la pena.
Nos contás cómo trabajan hoy y te decimos qué conviene resolver primero. Con ese punto de partida definimos el alcance y preparamos una propuesta.
Primero entendemos tu situación. Después definimos alcance, etapas y presupuesto.
Qué necesitás resolver y con qué herramientas trabajás.
Por dónde empezar para que el cambio tenga sentido.
Qué información hace falta para definir una propuesta.