Cada sistema por su lado
Ventas en uno, cobranzas en otro, stock en una planilla.
El resultado del mes llega semanas después, armado a mano con exportaciones de distintos sistemas. Un tablero de gestión muestra ventas, margen, cobranzas y stock todos los días, y cada número abre su detalle.
El resultado del mes llega semanas después, armado a mano con exportaciones de distintos sistemas.
Tablero con ventas, margen, cobranzas, stock y lo que pasa en Google, y cada número abre su detalle.
Los números del negocio, todos los días, en una pantalla.
Recorré cada paso: lo que hoy te frena y cómo puede cambiar con el sistema.
Ventas en uno, cobranzas en otro, stock en una planilla.
El tablero lee de tus sistemas, sin exportar nada.
Alguien arma el resumen en Excel a fin de mes.
Ventas, margen y cobranzas se calculan todos los días.
Si algo no cierra, hay que reconstruir de dónde salió.
Se llega al pedido o a la factura que lo compone.
Se ve el problema cuando el mes ya cerró.
Lo que se desvía se ve en el día.
En cada exportación armada a mano
Cada cifra se puede rastrear hasta su origen
Ejemplo ilustrativo. En el diagnóstico lo medimos con tus números.
Lo que figura acá ya está funcionando hoy en clientes.
Tiempo hasta tener el resultado del mes y cantidad de tareas manuales para prepararlo, antes y después.
Medimos antes de tocar nada y después de cada etapa, con tus propios números, para que se vea si el cambio valió la pena.
Nos contás cómo trabajan hoy y te decimos qué conviene resolver primero. Con ese punto de partida definimos el alcance y preparamos una propuesta.
Primero entendemos tu situación. Después definimos alcance, etapas y presupuesto.
Qué necesitás resolver y con qué herramientas trabajás.
Por dónde empezar para que el cambio tenga sentido.
Qué información hace falta para definir una propuesta.